Si tenemos que hablar de un barrio de España con mucha historia, sin duda El Carmen es uno de ellos. Además, El Carmen no es sólo un barrio histórico, sino que se ha convertido también en uno de los barrios donde más se junta la cultura underground de Valencia.

Este barrio tiene sus orígenes tras la reconquista, ya que antes de esta fue varias cosas: un refugio musulmán, burdeles, lugar de conventos, incluso una huerta. Con los cristianos en el poder de la ciudad se fortifica aún más esta zona, construyendo una segunda muralla en los exteriores del barrio a orillas del río. La muralla musulmana permaneció intacta y resolvieron las dificultades de comunicación entre muralla y muralla con el Portal de la Valldigna que todavía, en la actualidad, podemos apreciar.

Es aquí cuando el barrio comienza a prosperar y ser una zona con muchos talleres artesanos y varias residencias aristocráticas. Los edificios y monumentos de interés que se conservan todavía son: Las Torres de Serrano y las de Quart, que presidían las murallas de Valencia sobre el río, el Portal de la Valldigna, el Mercado de Mossen Sorell, el Centro Cultural de la Beneficencia, la Iglesia del Carmen, la casa-museo del pintor José Benlliure, etc. Además, en los museos que se encuentran en este barrio (el Instituto Valenciano de Arte Moderno y en el Museo del Siglo XIX) nos encontramos con muchas más partes de este barrio, recogidos por su interés artístico o histórico. En el IVAM nos encontramos también los restos de la antigua muralla medieval.

A finales del siglo XX el Carmen comienza a ser prácticamente peatonal, y se convierte en el punto de encuentro de la juventud de Valencia. Esta comienza a imprimir su carácter rebelde en el barrio, y muchos artistas underground comienzan a habitarlo, algunos como okupas. Comienzan a abrirse muchos locales nocturnos de copas y música en directo, artistas reconocidos realizan graffitis profesionales en varios puntos sin interés histórico del barrio. Conforme esto ocurre la peligrosidad del barrio aumenta, pero una buena gestión de los ayuntamientos solucionaron el problema elevando este barrio a lo que es ahora, un punto de referencia histórico, cultural, gastronómico y de ocio.

Para todo turista que visita Valencia, el Carmen, debe ser parada obligatoria, debido a su interés histórico y la cantidad de bares para tapear y comer bien que hay. Si estás deacuerdo conmigo te invito a participar en uno de nuestros tours por el Carmen con tapa y coktail. Te esperamos!